Pangur Bán

Lo verdaderamente maravilloso de las películas es eso que puedes tejer con ellas. Están ahí, hechas de muchos hilos, conformando los patrones que todos conocemos (personajes, espacios, tiempo, música…). Podemos cortar cualquier hilo e incorporarlo a nuestra cosmovisión, a nuestro propio imaginarium lleno de esperanzas y experiencias vitales. `The Secret of Kells´ apareció de casualidad, golpeándome de esa forma que no puedes verbalizar porque está ahí, al rojo vivo, incrustada en tus células emocionales, rechazando cualquier atisbo de razocinio y soberbia intelectual.

Aisling es un espíritu del bosque, pequeño y poderoso. En una secuencia canturrea un sortilegio para liberar a Brandon de su encierro, un hilo refulgente que reza “You must go where I can not” / “Debes ir hacia donde yo no puedo”. Y ese hilo seccionado por mis manos brilla siempre que necesito que mi espíritu, que mi imaginación o mi mente me lleve a lugares donde el cuerpo solo no puede cargar conmigo, como un hechizo invisible que me infunde moral, así que tenga la certeza de que allá afuera, más allá de los límites de mi cuerpo, todo es posible, todo es más fácil, todo es más tonto… y puedo relajarme porque ya alcancé la meta.

¡Dime algo!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: