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Archivos Mensuales: febrero 2015

¿Por qué Weekend se ha convertido en una de mis obsesiones fílmicas? Porque hay una honestidad en ella, en todos sus engranajes y en la forma en la que discurren las cosas, que solo te queda quitarte el sombrero y saber –pensar- que lo que estás viendo es verdad, y cuando eso ocurre -qué difícil es- todas las barreras caen y estás a merced de ella.

Cuando los personajes protagónicos son homosexuales y representan de la forma más real y acertada los devenires cotidianos, sociales y afectivos que conlleva tener una orientación sexual diferente a la establecida, no puedes más que sentir gratitud por leer en papel hecho de fotogramas lo que tú mismo has pensado, sentido o vivido alguna vez.

Por supuesto que hay mucho más, y que trasciende la categoría de cine LGBT. Destruye clichés sin piedad. Es una película inteligentísima, demasiado sensible y demasiado natural. Es un cine cuasi documental, naturalista, una joyita solitaria, una ventana encendida en un edificio gris de un barrio de clase media. Es una maravilla con acento británico.

weekendventana

(Andrew Haigh, 2011)